Cómo el uso desmedido de la tecnología y no desconectarse afectan la salud

Por: La Redacción.

Ciudad de México., 5 de octubre del 2018.- Enfermarse por estrés no es algo que resulte muy extraño de escuchar por estos días. Por el contrario, es una situación cada vez más común en el país y en el mundo; y mucho de esto tiene que ver con el significado que cada uno le otorga a las situaciones que amenazan el bienestar. Ese significado, no obstante, estará condicionado desde la historia personal y desde lo “aprendido” por cada uno a lo largo de la vida, teniendo particular importancia las relaciones vinculares y experiencias tempranas.

“En la actualidad, una causa importante de estrés como enfermedad es el mal uso de los objetos tecnológicos y la incapacidad de poder desconectarnos. La hiperconectividad, es decir la alta exposición a pantallas que nos conectan día y noche con otras personas a través de las redes sociales, Whatsapp y otra infinidad de herramientas, hace que cada vez sea más difícil dar descanso a nuestras mentes, hacer una pausa necesaria, relajarnos y generar nuestro necesario tiempo a solas para pensar. Esto termina estresándonos a pasos agigantados”. La reflexión corresponde a la licenciada en Psicología María Paula Martínez (MP 7.286), quien diferenció entre el estrés que no se pueden resolver, como el fallecimiento de un familiar, por ejemplo, que ella denominó “reacción de estrés” y es una respuesta natural y no necesariamente nociva, que con ayuda terapéutica y el paso del tiempo va desapareciendo.

Existe en este tiempo una nueva causa importante de estrés, que es la incapacidad de poder desconectarnos por el mal uso de objetos tecnológicos

Para la integrante del Departamento de Salud Mental de Clínica Diquecito, “distinto es enfermarse por estrés, que es algo más complejo y que depende de factores biológicos –predisposición genética-, psicológicos -experiencias de vida-, sociales y culturales”. “Cuando se dice que una persona tiene estrés como enfermedad, se quiere significar que algo anda mal y que algo se ‘desacomodó’. En otras palabras, esa persona está teniendo una respuesta desadaptada, desequilibrada, disfuncional a su entorno y situaciones que enfrenta”, ahondó.

“Más allá de todo esto, existe en este tiempo una nueva causa importante de estrés, que es la incapacidad de poder desconectarnos por el mal uso de objetos tecnológicos, lo que conocemos como hiperconectividad -señaló-. Cada vez más,vemos que muchos de nuestros pacientes presentan dificultades para desconectarse, impulsados por factores tales como las ambiciones personales, el exceso de responsabilidad, la cultura de la empresa, el cargo o las cargas que tenga cada uno, entre otros”.

Un estudio publicado por Deloitte en 2016 determinó que el 65% de los argentinos chequea su smartphone durante la noche, cifra que se eleva al 84% en el caso de jóvenes de entre 18 y 25 años. De ese total, el 34% chequea mensajes instantáneos mientras que el 32% busca notificaciones en las redes.

“Se supone que en ese momento del día debemos tener nuestra mente liberada”, enfatizó Martínez, para quien “encadenar largos períodos de rutina sin descanso puede provocar que se eleven los niveles de estrés, y que este estrés definitivamente enferme y no se resuelva con vacaciones, que por cierto muchas veces nos tienen más conectados que nunca”.

El querer estar constantemente informados y en contacto con las personas para no perderse nada, incrementa la dependencia al uso de los dispositivos móviles, impidiendo despejar la mente de la rutina

“Muchos de nosotros hemos generado incluso un temor a no responder rápidamente a nuestros dispositivos móviles, entendiendo que el no hacerlo puede acarrear consecuencias negativas, cuando esto no es así. El temor a las represalias, a perder el trabajo, a no saber qué te vas a encontrar si no respondés rápido, etc, esa incertidumbre es la que nos provoca miedos”, agregó la especialista.

Pese a esto, todos conocen lo necesarios que son los espacios de descanso. “El equilibrio, la conciliación y el respeto por nuestro tiempo y descanso deben ser una prioridad en nuestras vidas, si queremos vivir más y mejor”, aseguró Martínez, quien enfatizó que “existen estudios que reflejan que atender una llamada, email o mensaje de trabajo fuera de horario laboral, puede producir más estrés que discutir con la pareja o estar inmerso en un atasco de tránsito”.

Diez consejos prácticos para desconectarse

 

La especialista dio algunos consejos prácticos para desconectarse del ruido de la hiperconectividad, y lograr el descanso necesario:

1- No tener el mail del trabajo en el celular.

2- No trabajar fuera de la oficina o fuera del horario laboral.

3- Poner horarios de conexión en caso de emergencias laborales.

4- No chequear mail ni noticias antes de dormir.

5- No continuar hablando del trabajo en la mesa familiar ni con amigos.

6- Evitar el uso de los dispositivos al llegar a casa o cuando se realiza una actividad deportiva.

7- Eliminar el uso del celular mientras se come en todos los momentos del día.

8- Reconectarse con el celular o las computadora al ingresar al trabajo y no durante el desayuno.

9- Más allá de que su uso está terminantemente prohibido, muchos utilizan los dispositivos móviles mientras se maneja. Evitar su uso y no dar malos ejemplos a la familia.

10- Y por último, durante las vacaciones desconectarse de los dispositivos móviles.

Con información de Infobae.

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