Cada torneo es más caro ser aficionado

Ser seguidor de estos equipos, representa desembolsar cada vez más dinero por un jersey, un abono de la temporada y un boleto para el clásico. Un fan del club universitario pagará en promedio este torneo 6, 109 pesos y uno azulcrema cerca de 7,935 pesos
En febrero del año pasado, en el estacionamiento del estadio Olímpico Universitario, Rodrigo Ares de Parga se detuvo unos segundos para escuchar a un niño que le pidió no vender a Matías Britos, ni a Nicolás Castillo.
¿Entonces a quién sí puedo vender?, le preguntó el presidente del equipo universitario.
Con semanas en el cargo, Rodrigo Ares vendió a Ismael Sosa, abrió nuevas categorías en los precios de los boletos del estadio olímpico, lo que ocasionó el traslado de la porra Ultra de su lugar habitual, en la grada del palomar, a la cabecera norte; también firmó nuevos contratos de patrocinio.
“A nadie le gusta la publicidad en la camiseta, pero representa 40% de nuestros ingresos. Es un mal necesario”, expresó meses más tarde Ares de Parga.
El costo para los aficionados de Pumas se ha incrementado en 13% en los últimos cuatro años, tomando en cuenta el gasto en un jersey del equipo, el abono de la temporada y el precio de los boletos para el partido ante América. Es este último rubro el que más incremento ha sufrido, unos 144 pesos es el precio promedio de la entrada, que representó un aumento de 86.7 por ciento.
Asistir al partido que reeditarán Universitarios y Águilas el próximo domingo ha sufrido un incremento de precios para el inicio del 2018.
Los aficionados de Pumas que deseen obtener la playera (1,399 pesos), plan anual de partidos (4,400) y el precio del boleto para el duelo ante América (310), invertirá 6,109 pesos, cuando hace cuatro años el costo de la experiencia en el futbol se ubicaba en 5,398 pesos.
Los indicadores económicos analizan que el 2017 terminó como el año donde la inflación más creció en los últimos 17 años; pero, ¿cómo afecta al futbol?
Javier Pérez Teuffer, expresidente de América, indica que el futbol es una industria que no siempre se rige por los indicadores económicos del país, un ejemplo tiene que ver con el precio de los boletos de los partidos, un rubro que en opinión del exdirectivo están subvaluados en el futbol mexicano.
“Los ingresos por la venta de boletos representan hasta 8%, por eso, si se compara el precio de un boleto de un partido de la Liga MX, con un partido en Estados Unidos puede haber una diferencia de hasta 10 veces el costo”, señaló Javier Pérez Teuffer.
La directiva de los Pumas incrementó de 4,033 pesos el costo promedio del abono en el 2014, a los 4,400 pesos que se cotizan actualmente para el plan anual. La diferencia entre ambos precios es de 9.09 por ciento.
“Es un aumento que va entre 13 y 15% más o menos, ojalá se pudiera tener un costo de acuerdo a las inversiones, pero no se puede hacer eso, y estimamos que subirán eso, por 8% del impuesto que se paga en la ciudad y 5% de la inflación, creo que serán precios accesibles para los aficionados”, afirmó Jorge Borja Navarrete en el 2012, cuando era presidente del Club Universidad y fue el último ajuste a los precios de las entradas de los Pumas hasta que llegó Rodrigo Ares.
“Los ajustes a los precios se hace muy esporádicamente, porque en los ingresos de los clubes la venta de boletos y esquilmos representa es 8% del total, entonces, no es un sector que signifique mucho”, sentenció Javier Pérez Teuffer.
El exdirectivo de América señala que fue durante su administración que el club comenzó a implementar promociones, mantener el precio de los boletos o cortesías. “Preferíamos tener un estadio lleno, que subir hasta en 10% el precio del boleto”, añade.
En el caso de América, los aficionados han pasado de pagar 3,972 pesos, en 2014, a los 7,935 pesos para este inicio del 2018. La categoría que sufrió más incremento son los abonos, en parte por la remodelación y diversidad de zonas en el estadio para los aficionados, por lo que el plan de juegos anual cuesta 2.8 veces más que hace cuatro años.
Tanto América y Pumas visten de Nike y fue hasta el 2018 que el precio de las playeras sufrió un incremento de 16.6% (200 pesos).
El salario mínimo en México aumentó 31.3% en los últimos cuatro años, representa un aumento de 21.1 pesos y las horas-hombre para adquirir los productos de la canasta básica de alimentos pasó de 103 a 193 horas, en el mismo lapso de tiempo, según datos del Instituto de Geografía y Estadística.
“Asistir al futbol dos veces al mes representa más de la mitad del salario mínimo, entonces, por más esfuerzos que hagas, la economía de las personas en México están muy lastimadas y no puedes relacionar el precio del boleto con los ingresos de las personas, porque no van a poder ir, y no es un problema del futbol, es un problema del país”, reflexiona el exdirectivo de América.
El costo de los boletos en Pumas creció a razón de 36 pesos anuales y representa más que el aumento al salario mínimo.
Por eso, Javier Pérez Teuffer indica que el negocio del futbol se obtiene de otros sectores, como la publicidad y los derechos de televisión.
“Eso ocasiona que las televisoras tengan mucha injerencia en los equipos de futbol, porque entre publicidad y derechos de televisión tienes 80% de los ingresos, por eso cuentan tanto la opinión de las televisoras”, sentenció.
El Economista

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