Nuevas protestas en Irán, donde ya hay trece muertos

El Ministerio de Inteligencia aseguró haber identificado a algunos de los instigadores de la violencia, que el presidente Hasan Rohani atribuye a la necesidad de más “libertad”.
Fuerte presencia policial y las imágenes de vehículos incendiados llenan las páginas de la prensa iraní la noche de este lunes (01.01.2018), luego de que nuevas manifestaciones contra el Gobierno de Teherán estallaran en distintos puntos de la capital. Las agencias de noticias mostraban a grupos de personas gritando contra las autoridades. “Un antisocial incendió un taxi y escapó”, dijo un testigo a la agencia de noticias Mehr.
Se trata de la quinta jornada de manifestaciones en el país, donde un sector de la ciudadanía exige mejoras en la economía y critica la dirección política del país, poniendo en la mira el régimen islamista que gobierna Irán. El Ministerio de Inteligencia aseguró, por medio de un comunicado, que “violentistas e instigadores de las recientes manifestaciones han sido identificados y algunos ya han sido arrestados”.
La situación, que ha generado reacciones a nivel internacional y también reuniones del más alto rango en el Gobierno, ha dejado ya doce personas muertas, según información entregada por la televisión estatal, las últimas de ellas un niño y un adulto que perdieron la vida en Dorud. Este medio también notificó de diversos ataques armados contra instalaciones estatales como comisarías y cuarteles militares, cuyos agentes habrían respondido y repelido las acciones.
Problemas no solo económicos
La prensa habla de numerosos heridos, aunque sin entregar cifras, así como que al menos 200 personas han sido detenidas. Asimismo, las restricciones a ciertas redes sociales siguen dificultando las comunicaciones dentro del país, aunque ha sido posible conocer que el domingo seis personas fueron acribilladas en Tuyserkan, mientras que otras dos fueron tiroteadas en Izeh. Las autoridades insisten en que las fuerzas de seguridad no han abierto fuego contra las multitudes.
El presidente de Irán, Hasan Rohani, intentó calmar los ánimos reconociendo que “no tenemos otro problema más grande que el desempleo. Nuestra economía necesita una reingeniería. Todos debemos permanecer juntos”. El mandatario, sin embargo, recalcó que “los problemas de la gente no son solo de naturaleza económica. La gente pide más libertades”. Y calificó de “error” creer que las manifestaciones responden solamente una “conspiración extranjera”, como han dicho autoridades de los Guardianes de la Revolución.
En horas de la tarde de este lunes, las autoridades policiales reportaron un ataque armado por parte de manifestantes contra agentes en la ciudad de Najafabad. Los primeros informes hablan de un policía muerto y tres heridos.
DW actualidad

Comentarios