El monstruo mediático en el que se convirtió Justin Timberlake

El cantante es el protagonista del acto de medio tiempo del Super Bowl esta noche, y presentará su nuevo disco Man of the Woods.

Mucho se ha dicho sobre los retos que presenta Justin Timberlake con la presentación que llevará a cabo durante el Super Bowl este año. Desde quitarse la incómoda espinita que dejó muy clavada en el imaginario popular junto a Janet Jackson hace 14 años, hasta las expectativas que año con año genera el magno evento deportivo. La quiniela se mueve más con las especulaciones sobre quién acompañará al artista durante el medio tiempo, que con el marcador del partido.

Lo cierto es que Justin Timberlake es un artista versátil en todos los sentidos, no solo ha logrado abrirse paso en el mundo de la fama a través de diferentes disciplinas: la música, el baile y la actuación; sino que es experto en minimizar el impacto de la polémica. No es para menos; una vida expuesta desde los 10 años de edad crea un monstruo mediático que difícilmente logra escapar de la lupa del escrutinio público.

Infinidad de casos hemos visto devorados por la fama y escupidos en momentos que marcaron su carrera artística para siempre: Macaulay Culkin, Lindsay Lohan y Britney Spears son solo algunos que encabezan la lista, pensando en que Timberlake es parte de esa camada de chicos Disney.

Aunque Justin ha sabido librarse de más escándalos, el público – y sobre todo los medios – no han podido olvidar el Nipplegate. ¡Claro! Suena absurdo cuando se le echa un ojo a la cantidad de premios y nominaciones a los que se ha hecho acreedor: Oscar, Grammy, Globos de Oro, Emmy, Billboard Music Awards, American Music Awards, por mencionar algunos.

En la víspera de todo ello, se encuentra su quinta producción discográfica titulada Man of the woods, una entrega que llegó de la mano de “Filthy” y “Say Something”, los dos sencillos que encabezan el nuevo material, el cual cuenta con la colaboración del productor Pharrell Williams, el compositor Chris Stapleton y la actriz mexicana Eiza González.

Con ello, no podemos dejar de lado la destreza con la que se mueve por el medio del espectáculo: desde el cine con Red social, Juegos prohibidos o Malas enseñanzas (solo por mencionar algunas); pasando por la música con tres materiales discográficos en agrupación y cinco como solista; hasta llegar a la lente más quisquillosa de los críticos de moda, al ser considerado como la imagen del hombre elegante moderno por varias revistas especializadas.

En ese sentido, lanzó su propia marca de ropa junto a Trace Ayala en 2005, llama William Rast. Con la que creó gran revuelo por su línea inspirada en el músico estadunidense Elvis Presley. En 2015, la marca recibió el premio Fashion Oracle otorgado por Fashion Group International en reconocimiento a sus 10 años de innovación.

Por si fuera poco, también se ha dado a conocer por su espíritu como empresario, con la adquisición de un campo de golf y tres restaurantes. Lo cual indica que Justin Timberlake no deja espacio para el ocio. Sabe cómo administrar los bienes que ha acumulado durante 27 años, desde que dejó de ser el niño Disney.

Detenerse a mirar el imperio que ha creado a su alrededor es como intentar visualizar dónde comienza el mar y dónde termina al mismo tiempo. Si hay aspecto creativo por experimentar seguro Justin ya lo probó y creó un producto de ello que se vende cual enlatado.

Con 37 años recién cumplidos, un Super Bowl con grandes expectativas y una nueva producción que ha dado de qué hablar, Timberlake sabe cerrar bien sus apuestas y sabe aprovechar cada que se le presenta una oportunidad para sobresalir en el medio que desee. Sacarle provecho a la polémica se ha convertido en su arma más efectiva.

Con motivo del magno evento deportivo, la familia Jackson hizo declaraciones exigiendo al artista que invitara a Janet Jackson a su presentación durante el medio tiempo para limar las asperezas que el acontecimiento de hace catorce años dejó en el público. Sin embargo, en una reciente entrevista, Justin dejó claro que no contará con ningún invitado especial para el show; pese a que le habría gustado contar con la colaboración de una larga lista de artistas.

No es casualidad o suerte que salga bien librado de las acusaciones a las que se ha enfrentado a lo largo de su carrera o de los cuestionamientos incisivos de la prensa al preguntarle si cree superar a su más grande ídolo, Michael Jackson. Una vida sin privacidad es el costo más alto de la fama pero para él no representa una desventaja, por el contrario, es el perfecto as que le permite superar cada limitante en su carrera. Este es el fin de semana de Justin Timberlake pero aún nos espera mucho más de él.

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