Anne Fontaine y el papel de la fe en la tragedia

La cineasta francesa estrena en México su más reciente filme Cordero de Dios, un doloroso drama sobre monjas violadas en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial

“La fe es algo muy frágil y muy fluido. No es algo que una vez que se tiene, está ahí para siempre”, reflexiona la cineasta francesa Anne Fontaine, quien estrena en México su más reciente filme Cordero de Dios (Les innocents, 2016), en la que nos vuelve a mostrar un poderoso personaje femenino que utiliza la fe religiosa en medio de la hostilidad de la Segunda Guerra Mundial.

“Personalmente, no soy alguien que cree en Dios, creo en la gente y el arte y muchas cosas, pero yo no creo en Dios aunque tuve una educación católica. Pero aprendí tanto vivir con las monjas y al trabajar en esta película. También aprendí que a pesar de que nuestra historia está ambientada en la década de 1940, este tipo de cosas sigue ocurriendo todos los días. Donde quiera que haya guerras y fundamentalismo, este tipo de abusos siguen ocurriendo”, destacó la realizadora en entrevista concedida a Crónica.

La película está inspirada en hechos reales, que parece difícil de creer como muchas cintas que han surgido de las cenizas que han dejado las guerras. Según las notas que tomó Madeleine Pauliac, la médico de la Cruz Roja, los soldados soviéticos violaron a 25 monjas en su convento y a algunas de ellas hasta 40 veces seguidas. Veinte murieron asesinadas y cinco se quedaron embarazadas.

Se trata de una película cuyos hechos, los soviéticos se han negado a reconocer a la fecha lo sucedido, aunque varios historiadores saben lo que ocurrió. Estos soldados no creían que estaban cometiendo un acto reprobable: sus superiores les autorizaban como recompensa a su sacrificio.

“Las monjas que han vivido crueldades como éstas tienen dudas, muchas de ellas perdieron la fe, tomaron la decisión de salir del monasterio”, explica Fontaine, quien a lo largo de su carrera se ha dedicado a mostrar personajes femeninos complejos, entre los que destaca la cinta Coco antes de Chanel (2009), que protagonizó Audrey Tautou.

En esta película su personaje femenino más fuerte es Mathilde Beaulieu, una joven médico enviada por la Cruz Roja con el fin de garantizar la repatriación de los prisioneros franceses heridos en la frontera entre Alemania y Polonia. Aunque Mathilde es inexperta, deberá aprender a sacar adelante esta inusual situación y ayudar a las hermanas.

“Cuando ella ve la situación de las mujeres que son monjas y que no tenían relaciones sexuales, y como padecen algo para lo cual no pueden estar preparadas como la violación, es perturbador. Es algo tan asombroso, tan intenso. Ver su reacción a la maternidad es más fuerte que cualquier cosa en la vida. Eso yo también lo sentí. Ver los bebés en el convento es sorprendente”, enfatizó.

Finalmente, la realizadora profundizó sobre la vida real en que se inspiró esta película y una posible salida esperanzadora: “Para ser honesta, conocí a gente de un convento de Vietnam donde las monjas adoptaron huérfanos locales que entonces hicieron posible que los niños de las hermanas reales se mezclaran con los otros.

“Combiné esa realidad con la historia de este verdadero médico francés. Creo que tales cosas también ocurrieron en Polonia, pero no en el mismo convento donde esta mujer trabajaba. En la vida real, tristemente, Madeleine Pauliac murió muy joven, poco después de trabajar con estas monjas, creo que fue asesinada en un accidente de coche”, concluyó.

Crónica

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